No es lluvia, es tormenta.
Todo empieza tranquilo, y mientras los días, semanas pasan, se vuelve todo tormenta, y ya no tengo la fuerza para ir en su contra ni darle batalla. Amor hay, pero ganas de seguir? No lo sé, aunque quiero sacarme ese clavo, para decir sin miedo: lo dejo todo acá, no doy más! Pero no logro llegar a ese punto aún, lamentablemente. Analizo mi tormenta con otras cercanas y quizás ya es hora que le ponga fin, o simplemente, no darle importancia, porque como toda tormenta, al final pasa y llega la calma.


Comentarios
Publicar un comentario